True Detective: 8 razones para no olvidarla

Poster de la serie True Detective

Todo lo que puedas decir hoy de True Detective va a estar demás. Desde su estreno se transformó instantáneamente en la serie de culto por excelencia, una obra exquisita e intocable reseñada y elogiada por escritores, críticos y gente normal. Todos quedamos encantados con la transformación de Matthew McConaughey, nos volaron la cabeza con el Rey Amarillo, nos convencimos de que el infierno queda en algún lugar recóndito del sur de Estados Unidos y comenzamos a seguirle la pista más de cerca al guionista Nic Pizzolatto. ¿Qué más se puede decir? No queremos dar jugo pero tampoco podemos pasarla por alto, aún cuando ni siquiera nos compete 100% como género, qué importa. Somos los viudos de True Detective y merecemos hablar. Así que -aprovechando sus nominaciones a los Premios Emmy-  nos vamos a servir del peor recurso periodístico y haremos un ranking: Aquí van las 8 cosas que jamás olvidaremos de la primera temporada de esta fenomenal serie.

1 – La intro y su soundtrack

Pocas veces nos hemos enamorado a primera vista. True Detective es una de esas pocas veces. Y podríamos decir que ese primer impacto es en gran medida por la belleza de intro que tiene y ese temazo llamado «Far From Any Road» del grupo The Handsome Family. La estética de este opening lo define todo: el misterio, el miedo, el sur, personajes raros…
 

2 – Matthew McConaughey

Quién iba a pensar que este actor ,que siempre hace de striper o galán, nos iba a cautivar desde un punto de vista filosófico. Tendremos que comernos nuestras palabras hasta el último de nuestros días, porque McConaughey nos dejó callados a todos. Le compramos toda su filosofía nihilista desde el primer capítulo hasta los últimos 50 minutos del final de temporada.
 
Matthew-McConaughey-Magic-Mike

3 – El inentendible y hermoso acento de Matthew McConaughey y Woody Harrelson

De hecho fuimos tan audaces de ver capítulos sin subtítulos. No por voluntad propia, sino porque todavía no estaban disponible y no lo estaban dando por la televisión. ¿Resultado? Dejar de ver la serie a los 7 minutos. ¿Estaban hablando en inglés? Hasta los gringos los ven con subtítulos. Su raro acento les valió más de una parodia.
 

4 – La volada del Rey Amarillo

Bueno, ya todos lo deben saber pero El rey amarillo (The King in yellow) es un libro de cuentos escrito por Robert W. Chambers de finales del 1800. Lo interesante es que cuenta distintas historias donde estos personajes leen una obra de teatro con el mismo nombre del libro (El rey amarillo) y al leer la primera parte del segundo acto quedan tan horrorizados que todas las personas que lo leen quedan perturbadas o locas y son ellos los que terminan acechando o siendo acechados por un mal indescriptible. En fin. Freak, pero se lo recomendamos a quienes hayan quedado metidos, sobre todo el cuento “En la corte del dragón”. Ojo, se puede encontrar gratis la versión en inglés en iBooks o en español en internet.
 

5 – Los oscuros bares sureños

O podríamos decir derechamente todos las locaciones de ese especie de infierno llamado El Sur, que en el caso de True Detective es Luisiana. El arte con que lograron captar ese ambiente desolado y lúgubre, como si este “Sur” fuera un laberinto de desamparo del que no podemos salir, es admirable. Como dato, Luisiana no solo fue escenario de esta serie sino que también de Entrevista con el vampiro, La llave maestra, El último exorcismo y True blood.
 
True-Detective-02
 

6 – Ese plano maravilloso de 6 minutos

Ocurrió en el cuarto capítulo de la serie y nos dejó perplejos: un plano de secuencia de seis minutos en el que el espectador casi cree que es uno más escondido intentando escapar de esa balacera. Como para deleitarse una y otra  vez  con esta obra de arte. Ver aquí 
 

7 – Carcosa

Era más de lo que esperábamos. Un oscuro laberinto de pasillos en ruinas, con zapatos de niños colgando entre indomables enredaderas secas, esa voz que los sigue como la propia conciencia y esa bóveda que no hace más que coronar un templo digno del Rey Amarillo. Y el propio Rey Amarillo, un perturbador maniquí de palos y retazos de telas con tres calaveras que aparecen entre las paredes mohosas. Excelente.
 
True-Detective-carcosa

8 – El guión nihilista-filosófico

Dan ganas de tener el guión para poder subrayarlo entero y guardar cada una de las reflexiones del detective Rust, para recordarlos en los días más oscuros y desesperanzados. Reflexiones del tipo «En la eternidad, donde no existe el tiempo, nada puede crecer, nada puede llegar a ser, nada cambia. Por eso la muerte creó el tiempo, para cultivar las cosas que matará».  Hasta más poéticas como «Yo no duermo, solo sueño». Te echamos de menos Rust. Aquí una reflexión muy buena sobre la religión.
 

Bonus Track: El final de temporada  (¡SPOILER!)

Tan esperado que era imposible no desilusionarse un poco. ¿Cómo terminas una serie de un interés tan unánime y quedas bien con todos? La mayor crítica fue que el final no logró cumplir con todo lo prometido en sus ocho capítulos de la primera temporada. Quizás a los más enamorados nos hubiera gustado una temporada más para adentrarnos y dejarnos agobiar por este sórdido y retorcido caso. Tuvimos que conformarnos con lo que había, pero algo podemos decir: se atuvo fielmente a la vida real, donde los casos no siempre se resuelven y los verdaderos malos casi nunca caen. En el fondo la serie permaneció fiel al desencanto y frustración que transmitían sus personajes. Bien por Pizzolato.
 

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