Sense8 y el poder del amor

Poster de la serie de Netflix Sense8
8 Calificación
8

Del amor. Así, tal cual. Ese amor idílico que las películas, la series, los libros y toda la cultura nos insiste en hacer creer, una fantasía que necesitamos y de la que nos embriagamos. Aquí, los hermanos Wachowsky, guionistas, creadores y productores de esta súper serie de NETFLIX de la cual todo el mundo está hablando, tratan con maestría el tema del amor; con todos los clichés que podamos imaginar pero defendiéndolo en su estado más puro, libre, conectado y profundo. El amor de madre e hijo, de padre e hija, de gays, de transexuales, de heretosexuales, el amor entre amigos y entre personas de diferentes culturas. Un amor que no tiene barrera de política, de género, sexual ni religiosa. Un amor tan poderoso que por supuesto, es acechado por fuerzas perversas y está en peligro.
 
¿Qué hacemos hablando de amor en Be Afraid? A veces nos damos ciertas licencias, y esta lo vale. Sense8, la serie gringa de ciencia ficción que NETFLIX estrenó en junio de este año, nos voló la cabeza, y si bien puede que no nos competa 100% en el género no quisimos dejar de hablar de ella. Sense8 no tendrá fantasmas pero tiene apariciones, no tendrá zombies, vampiros o demonios, pero tiene un malo: Mr Whispers y su extraña organización que atemoriza hasta el alma por todos ellos. Y si hay algo que tiene Sense 8 por lo demás es suspenso y misterio; y cuando hay misterio, ahí estamos nosotros.

La trama la llevan ocho jóvenes de diferentes partes del mundo que de un momento a otro empiezan a conectarse mental y emocionalmente unos con otros. Will, Riley, Capheus, Sun, Lito, Nomi, Kala, Wolfgang, comienzan a experimentar apariciones y conexiones extrañas, a raíz de la muerte de una mujer que desconocen, pero que todos fueron capaces de presenciar por esta extraña facultad sensorial que se les ha activado. Mientras intentan averiguar quién es esta mujer y por qué pueden conectarse, un misterioso hombre llamado Jonas (Sayid de Lost) los quiere juntar a todos, y les explica que ellos son Sensates. Episodio tras episodio vamos conociendo y encariñándonos con cada uno de estos personajes, y entre ellos también se van conociendo, se conectan, se ayudan, se enamoran, y ese amor o conexión profunda los va a haciendo cada vez más fuertes.
 
La serie te atrapa, no hay cómo liberarse. Por sus personajes, que son encantadores, queribles y guapísimos, por todos esos paisajes distintos (la serie fue filmada en Chicago, San Francisco, Londres, Berlín, Seúl, Reykjavik, Mexico DF, Nairobi y Bombay), y sobre todo por su discurso: en la era de las sobre comunicaciones, la conexión más poderosa es el amor. Sí, es una cursilería lo que acabamos de decir, y capaz que se nos caiga el sitio después de haber puesto tantas veces la palabra amor en un tema, pero aquí está la genialidad de los Washowsky: se manejan con tanta elegancia en lo cursi y lo cliché que terminas integrándolo, queriéndolo y comprándolo al 100%. Y es lindo pensar que esa capacidad de conectarse «de verdad» con el otro resulta algo tan temido que debe ser perseguido y exterminado.
 
Bueno, en definitiva nos encantó. Nos devoramos la serie en menos de dos días, y ahora tendremos que esperar por lo menos un año por su segunda temporada. La historia de nuestras vidas.
¡No se la pierdan!
 
Ah, y para los que no conocen a los Wachowsky, responsables de esta magnífica serie, son los creadores de Matrix, y productores de grandes películas como V de Vendetta y Cloud Atlas.
 

 

More from Catalina Infante

El Conjuro 2: Los Warren triunfan otra vez

Por fin se estrenó El Conjuro 2, película que se ha transformado...
Read More